El cerco eléctrico es una barrera eléctrica de una altura aproximada de 90 cmts, compuesta por líneas de alambre triple duro galvanizado por las que circula un pulso de 12.000 voltios no letal, pues su corriente es muy baja. Este pulso actúa como un potente repelente frente a cualquier contacto humano. Paralelo con aquello el cerco eléctrico está provisto de un sistema de autoprotección disparando en forma inmediata su potente alarma frente a cualquier intento de sabotaje como corte o intento de by pass de las líneas; también puede ser conectado como una zona más de la alarma interna de la casa a fin de asegurar su vigilancia remota. Todo esto lo convierte en el sistema de protección más avanzado y efectivo que está presente hoy en el mercado.
